El pasado viernes 20 de marzo, la Asociación Matria llevó a cabo una actividad lúdico-formativa con un grupo de cincuenta y cinco mujeres de Albolote, promovida por la concejalía de Igualdad de este municipio. La jornada consistió en la visita de lugares patrimoniales de la ciudad de Guadix y todos ellos presentados con perspectiva de género, utilizando el Mapa Violeta editado también por Matria. Una mirada diferente, necesaria y complementaria para reconocer el papel fundamental de las mujeres a lo largo de la Historia en la configuración de los “patrimonios materiales e inmateriales”. Sin esta mirada, nuestra identidad y nuestra historia, la de toda la ciudadanía, está inacabada, incompleta e incluso es errónea.

El itinerario fue el siguiente: el Hospital real de los jesuitas, resaltando las mujeres que en él trabajaron, con sus salarios fijos y estables, como las hospitaleras, las nodrizas, lavanderas… a lo largo de los siglos XVI, XVII, XVIII y XIX y las congragaciones religiosas femeninas en el siglo XX; la fachada de la catedral de Guadix, hasta hoy el único monumento de esta envergadura participado con la obra artística de una mujer, María Ángeles Lázaro Guil y La Piedad en su interior, única copia reconstruida en mármol de Carrara de La Piedad de Miguel Ángel Buonarroti, que se encuentra en la basílica del Vaticano.

Nos desplazamos al barrio de cuevas de Gracia, y desde su mirador se subrayó el papel de las mujeres del común y anónimas que aquí han vivido y trabajado en los servicios para las familias de la ciudad, así como nombres propios relacionados con este hábitat cuevero como la pionera en el estudio de cuevas, Maryelle Bertrand, la arquitecta técnica Mónica García Moya que escanea las cuevas con su escáner en 3D facilitando la delimitación de las mismas; la técnica de turismo Mari Paz Expósito Aranda, que a lo largo de varias décadas ha llevado el patrimonio de las cuevas por todo el mundo, la Institución teresiana, que desde los años cuarenta ha estado ininterrumpidamente dedicada a los ámbitos educativo y social.

También nombramos a Maruja Ruiz Martos, nacida y criada por su abuela en una cueva del Tejar de las Vacas, y que se ha convertido en un referente de la lucha vecinal y obrera en Nou Barris de Barcelona. Visitamos después uno de los refugios de la guerra Civil que está situado en el Barrio Latino para indicar los diferentes e imprescindibles papeles que tuvieron las mujeres en la retaguardia, para acabar la mañana con un recital de las poetisas y hermanas Hamda y Zaynab bint Ziyād, nacidas en el siglo XI en Guadix, representadas por la asociación cultural la Oruga Azul, en la puerta Norte de la Alcazaba.

La tarde transcurrió en la Casa de la Fundación Pintor Julio Visconti, mostrada por Antonio, guía de la misma; resaltando en la sala Alarconiana la figura de Paulina Contreras Reyes, que gestionó el legado de su esposo Pedro Antonio de Alarcón; visitamos la exposición Llámame por mi nombre que ahora forma parte de las permanentes de la Fundación; se les explicó el proceso de libro Soleando en el río de la vida con el documental de Canal Sur y, finalizó la velada con la escenografía de la asociación La Oruga Azul, Las lavanderas.

Maribel Díez Jiménez, Pta. de Matria

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